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Echinácea

Echinácea
LA ECHINÁCEA ES UN ESTIMULANTE DEL SISTEMA INMUNOLÓGICO. Ayuda a evitar el resfriado común, y como remedio eficaz contra la gripe. A diferencia de los antibióticos que están diseñados para matar todas las bacterias, la equinácea ayuda a nuestro propio sistema inmune preparándonos para lucha contra las bacterias y virus, disminuyendo los síntomas y el tiempo de recuperación en la convalecencia.
Para evitar el riesgo de desarrollar efectos secundarios y complicaciones es aconsejable el uso de la equinácea por un máximo de seis a ocho semanas.
Las personas alérgicas a las plantas relacionadas con la familia de las margaritas (ambrosía, crisantemos, caléndulas, y las margaritas) son más propensas a experimentar reacciones alérgicas a la equinácea, al igual que las que tienen asma o atopía (tendencia genética a las reacciones alérgicas).
Náuseas y problemas estomacales son algunos de los efectos secundarios más comunes al tomar echinácea. Si sientes mareos consulta a tu médico antes de tomarla de nuevo.
Acciones de la Echinácea:
Acción inmunoestimulante:
La Equinácea posee la capacidad de reforzar todo el sistema inmunológico. La importancia de este fortalecimiento radica en una mayor resistencia a: Virus, bacterias, sustancias toxicas.
Cuando las bacterias invaden nuestro organismo, las células encargadas de la defensa se activan para devorar y destruir dichas bacterias.
Acción antiséptica y antiinflamatoria:
Aumenta la resistencia a la piel contra el ataque de bacterias, virus y hongos gracias a la inhibición de la enzima lhialuromidasa.
La acción antiinflamatoria de la Equinácea viene referida desde 1950, donde se ponen de manifiesto sus excelentes resultados en la cura de pacientes afectados de artritis crónica. Se demostró que reduce aproximadamente un 22% la inflamación articular, comparable al efecto de la cortisona, como se sabe la cortisona tiene varios efectos colaterales entre ellos debilita el sistema inmunitario. No provoca, como otros antiinflamatorios, acidez estomacal.
Acción cicatrizante:
La Equinácea favorece a las células de la piel que contribuyen a su rápida cicatrización. Ayudan a restaurar los márgenes de la herida abierta.
Protección el colágeno de la acción de los radicales libres y del oxígeno, actuando como un potente antioxidante.
La combinación de las dos Echináceas, Purpúrea y Angustifolia, presenta además una acción sinérgica muy eficaz en el tratamiento por vía externa de úlceras, forúnculos, infecciones cutáneas y sabañones, reconstituyendo el tejido lesionado.
Diferentes verificaciones a nivel experimental han confirmado que el consumo de la Equinácea impide la propagación de diversos tipos de infección, como resfriados, gripes e infecciones a nivel cutáneo.
Acción antitumoral:
El uso en terapia de estas moléculas para combatir el cáncer está actualmente en fase de estudios y discusión. La falta de toxicidad de estas moléculas es un incentivo válido para continuar adelante en dicha investigación. 

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